I - El pasado
Llegué a la tierra, en un vientre que no sabía qué hacer conmigo. Conocí el terror que tuve de nacer y no saber qué manos me recibirían. Ahí aprendí a estar sola, y autosostenerme...
Luego la vida me dolió lo bastante como para fortalecer mi fe en ella: La muerte me saludó muchas veces, muy cerca, en mi niñez.
Quise ser amada, y fallé al formulármelo de ese modo. Unir vacíos es un engaño. Sólo los individuos, que saben quienes son y se aceptan así, pueden construír realidades.
Las mentiras cayeron por su propio peso (nunca las soporté, no las acepto).
Siempre rompí esquemas, si éstos me parecían opresores o injustos... Me gané así enemigos, pero también amigos entrañables.
Siempre, con sol o con tormenta, he cantado. II - El presente
Estoy en la síntesis, la comprensión, el aprendizaje y descarte del material antiguo, que ya no me es válido. Reciclo lo que es bueno. Elijo lo(s) que quiero.
Amo la capacidad de expresión, la música, escribir, bailar... ya no pinto, pero las otras artes las sigo practicando... (Guardo una cuarta, que sólo es posible para quien sepa fundirse con mi alma).
Entendí que la muerte es un cambio de estado, como quien se pone otra ropa. La esencia, continúa. No le temo a ese momento: será mi graduación. Llegará en el momento justo. No la apuro.
Sigo -como cuando llegué- en la búsqueda de las esencias. Cambié la estrategia: Necesito DAR mi amor... Tengo momentos de aciertos y fallas, y la capacidad de reconocerlos y recabarlos.
La niña dentro de mí, sigue sorprendiéndome con los descubrimientos. Continúo rompiendo esquemas sin sentido. Disfruto de mi rebeldía, aunque sé que trae consecuencias... de todo tipo. Pero vale la pena: sigo siendo veraz. (Sí, la verdad ante todo...) Tengo amigos entrañables, con quienes somos sostén en la tormenta; aventureros que desmenuzamos la vida... bailarines bajo la lluvia que nos hace cosquillas.
Demostraron ser mis ángeles en la noche oscura: Vicky - mi hermana del alma -, Diana, además de amiga, madre, hermana mayor, compañera -. A ellas mi lealtad.
Y aún canto, cada día...
III- El futuro
¿Así que te dan curiosidad mis planes?. Bien: Intento aprender a vivir en una armonía constante, más allá de lo que pase afuera.
Me gustaría tener, si es posible, un compañero con quien andar a la par -¿verdad que de la mano, es más bonito?-. Saber ambos que el amor no asfixia, sino que refresca. No exigirnos nada, porque en nuestros silencios sabemos quiénes somos y eso damos.

Prepararnos desayunos con jugo de naranjas y grandes tazones de sinceridad y respeto. Poder ducharme con él y jugar bajo el agua. Besarle los ojos cuando duerme, seguir vibrando al rozarlo, a pesar de los años. Fundirnos en cuerpo y alma, escapar del tiempo, tocar el Universo (no es difícil, sólo debe entregarse). Tener temas de conversación, intereses en común y saber negociar los desencuentros cotidianos, con una sonrisa.
Que nuestro hogar esté cerca del mar, rodeado de un jardín donde plantemos una pequeña huerta... y que la confianza hornee el pan de cada mañana. Hagamos juntos las cosas de diarias, comiditas caseras... y los fines de semana, comprarla, que nos merecemos el descanso y la aventura.
Abrazarnos mucho, rebosar de sentido del humor y tolerancia: ¡al fin y al cabo somos humanos, y por eso estamos aquí! (¡vamos! ¿a que todos nos lavamos los dientes?) . Sobre todo, quiero que construyamos nuestros días con ternura... complicidad, valor. Respeto por la individualidad de cada uno.
Poder apoyar mi cabeza en su hombro y que disfrutemos las estrellas ("¿te enseño las constelaciones que conozco y vos las que sabés?"), los amaneceres, el andar bajo la lluvia...festejar al encontrar un brote nuevo a nuestras lechugas o los pichones en el árbol del fondo. Infaltables, llevaré los girasoles de mi balcón, y el molinete, para que nos den los buenos días.
¿Lo que tal vez sea, y también me parece bueno?: Vivir sola, pero acompañada -como ahora- de las conversaciones de mi alma, que siempre quiere aprender y ascender... Seguir d
erramando este amor que a veces me hincha tanto el corazón, que duele... No temer a demostrarlo, sin esperar respuesta: bastante bendición es tenerlo y compartirlo. Y recordar probar el sabor de mis lágrimas, cuando otro corazón me conmueva hasta la médula. (Si pudiera unir lo que quisiera y lo que tal vez... sería perfecto).
Disfrutar siempre de mis amigos, que han sido y son parte de esa marea... que va y viene, que toma y da, que se entregan cuando ando recogiendo abrazos (o se los robo, me da igual), que me oyen si no paro de hablar tonterías y hasta se ríen y las festejan... (sonrío al imaginarlos).
Quiero tener la vista limpia, y amplia para ver el horizonte hasta donde desaparece... y permitirme expandirme en él. Ser justa, valiente y clara.
Cruzar el puente, cuando llegue mi hora... cantando.
Que los que me recuerden aquí, sepan que nos volveremos a ver, por eso... que me despidan alegres... y continúen la melodía.

IV- el tiempo
El tiempo, para mí... es una ilusión.
Un minuto puede ser eterno o mínimo, según las circunstancias.
El tiempo, es un sueño... y en los sueños, no existe el tiempo.
V- El centro
En el cruce:
Ésta que soy, puro sentimiento, habitando mi centro ... extendiéndote mis manos y caminando hacia el sol.
