21 may 2007

Perdonar





Cuando las vivencias nos han llevado hasta un puerto determinado... ya no importan los huracanes, ni las mareas, ni los soles o las noches sin estrellas que hubieron en el trayecto finalizado.

Simplemente ahora estamos aquí.

No hay culpas, no hay perdones.

Si aprendimos a navegar y llegamos con fuerzas para continuar, es razón suficiente para sentirnos en paz y agradecer a la vida.

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