Aprendí que no se DEBE confiar en otro:
Confiar en alguien es un gran error, porque estoy esperando que actúe como yo creo o imagino que lo hará. No importa lo que diga o prometa, todos tenemos diferente escalas de valores, y en algunas personas éstos pueden cambiar de un momento a otro.
Por eso, sólo puedo confiar en mí misma porque tengo claro cuáles son mis propias capacidades y límites. Mi entrega es genuina, cuanto hago o digo, lo mantengo en el tiempo.
Una persona íntegra no es la que se deshace en palabras, sino quien las sostiene con sus hechos.
Reposo en la seguridad de saber quién soy:
Una
Mujer
íntegra.