2 may 2007

Cada cierto tiempo, la vida nos da momentos extraños de dolor y alegría simultáneos.

Esos que consisten en tener que elegir un camino... Asusta, duele dejar el anterior, pero cuando al fin lo hacemos, sonreímos al liberarnos de viejas cargas y nos aventuramos para descubrir nuevas sendas, nuevos perfumes, otras lluvias, otras estrellas.


¡Un abrazo para todos los valientes de la vida, compañeros Fénix que aprendimos a renacer de las cenizas y aún seguimos cantando¡

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